Contáctenos

El Gobierno australiano adoptará una postura más estricta contra los sobornos

 

La legislación australiana contra los sobornos está a punto de reforzarse. Tras las numerosas críticas detalladas en el informe de la Fase 3 de la OCDE sobre las leyes de cohecho internacional del país, se ha presentado una propuesta de ley ante el Parlamento de la Commonwealth que podría agregar una nueva infracción que pretende evitar que los individuos y las organizaciones modifiquen, destruyan u oculten documentos contables, así como que declaren que han creado o alterado un documento contable sin haberlo hecho.

 

Si la ley se aprueba, modificará la Ley del Código Penal introduciendo una infracción en la que una persona 1) crea, altera, destruye u oculta un documento contable; 2) no crea o no altera un documento contable que la persona tiene el deber de crear o alterar según la ley australiana; o 3) propicia, oculta o enmascara la concesión de una prestación que no es legítimamente exigible.

 

Esta enmienda se extendería a la conducta de subsidiarios extranjeros de las empresas matrices domésticas, a sus empleados y a sus agentes. Las sanciones propuestas para individuos incluyen condenas de 10 años de prisión y multas de hasta 1,8 millones de dólares y, para empresas, multas del importe que resulte mayor: 18 millones de dólares, el triple del importe de cualquier prestación concedida o el 10 por ciento de la facturación anual del período de 12 meses precedente a la infracción.

 

Mientras tanto, la Policía federal australiana sigue investigando y procesando a empresas australianas por presunto cohecho. En tres de los escándalos y las investigaciones más notables del país se han visto implicados:

 

En el caso de soborno en el que se vieron implicados dos ejecutivos del Commonwealth Bank of Australia (CBA), la policía recibió un aviso del departamento de seguridad del CBA cuando se detectaron pagos sospechosos en las cuentas de ambos individuos. Los pagos anómalos fueron realizados por una organización benéfica perteneciente al fundador de una empresa de software que se había ofrecido a llevar a cabo un proyecto de infraestructura informática para el banco.

 

El aumento del escrutinio y el alto precio del escándalo ponen de relieve la importancia del control, la detección y la investigación de posibles sobornos. Todas las empresas deben establecer sus propios criterios de evaluación sistemática, pero las áreas que requieren más control y que pueden contener elementos sospechosos son los proveedores, los retiros, los depósitos, los gastos de viaje y representación y las actividades de contabilidad generales.

 

Si desea más información acerca los factores que puede identificar para que le resulte más fácil cumplir con la legislación, consulte las características de nuestra solución contra el soborno.

 

 

 

Andrew Simpson cuenta con casi 20 años de experiencia en auditoría de sistemas de información y seguridad empresarial; específicamente en el análisis de datos, la investigación y el análisis forense de seguridad de la información. Es un colaborador habitual en diversas conferencias de auditoría y es reconocido en la profesión como experto en supervisión continua de controles y garantía de ingresos.