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La financiación colectiva: Una nueva manera de encubrir el blanqueo de dinero

 

Todos hemos visto en nuestras redes sociales las emotivas historias de personas y organizaciones necesitadas o las sinceras peticiones de ayuda para subvencionar una nueva empresa o un proyecto personal, que siempre incluyen un enlace a una página web que nos permite colaborar económicamente con un donativo. En la mayoría de los casos, estas historias son reales y los fondos recaudados se usan para el beneficio de personas damnificadas o para el de individuos que están determinados a financiar su siguiente gran proyecto. Sin embargo, en un número creciente de casos, las páginas web dedicadas a la financiación colectiva o crowdfunding se usan con fines ilícitos, incluyendo el blanqueo de dinero.

 

La financiación colectiva, que ganó popularidad a principios de los 2000, permite solicitar contribuciones económicas a gente de todo el mundo a través de una plataforma en línea. Entre los servicios más conocidos actualmente se encuentran Kickstarter, GoFundMe e IndieGoGo. Existen varios tipos de financiación colectiva. Entre los más comunes se cuentan los siguientes:

  • Financiación colectiva de recompensa, que consiste en recaudar dinero para financiar proyectos, iniciativas comerciales o causas personales (por ejemplo, la producción del disco de un cantante aficionado)
  • Financiación colectiva de préstamo o P2P, que permite a los usuarios solicitar préstamos sin garantía en la plataforma que deben devolver con intereses posteriormente
  • Financiación colectiva de donación, que permite a empresas pequeñas e incluso a individuos solicitar donativos para diversas causas

 

Como los servicios de financiación colectiva son accesibles, fáciles de usar y relativamente nuevos (y por lo tanto no siempre presentan controles avanzados contra el fraude o estrictas normas de revisión), ciertas personas podrían verlos como una oportunidad ideal para blanquear dinero y cometer otros delitos financieros. Por ejemplo, alguien podría recibir en una cuenta bancaria cheques y depósitos en efectivo de empresas extranjeras e individuos anónimos y después usar el dinero para invertir en un proyecto o servicio ficticio que recauda aportaciones en una plataforma de financiación colectiva. Los usuarios de servicios de financiación colectiva también pueden recibir depósitos y después retirar dinero de la cuenta en cantidades pequeñas (lo que se conoce como «pitufeo»).

 

De manera más específica, una persona que desea adquirir productos o materiales ilegales, como narcóticos, podría hacerse pasar por un inversor y fundar un proyecto de financiación colectiva para una empresa falsa que pertenece en realidad al distribuidor de drogas. A cambio, el comprador recibiría no solo los narcóticos, sino también algún tipo de «participación» en la empresa simulada.

 

Según FinCEN, el número de Informes de actividades sospechosas (SAR) presentados en los que se menciona la financiación colectiva ha aumentado un 171 % entre 2013 y mayo de 2015. En los SAR presentados entre enero de 2010 y mayo de 2015 que mencionan actividades de financiación colectiva, las categorías de actividad sospechosa indicadas más frecuentemente fueron blanqueo de dinero, otras actividades sospechosas y fraude (respectivamente un 35 %, un 36 % y un 23 %). Otras categorías de actividad sospechosa incluyen «pitufeo», financiación del terrorismo y documentación identificativa.

 

Si bien el volumen de SAR presentados relacionados con la financiación colectiva no es muy grande, el importe de las transacciones se eleva a un total de 27 915 574 dólares. La mayoría de estos SAR presentados por empresas de servicios monetarios (MSB) trataban exclusivamente sobre transacciones de financiación colectiva, mientras que en los informes presentados por bancos, la financiación colectiva normalmente representaba un indicio de un caso mayor de actividad sospechosa.

 

La actividad sospechosa relacionada con el blanqueo de dinero incluía:

  • Depósitos procedentes de servicios de financiación colectiva seguidos de retiros de cantidades pequeñas de efectivo
  • Depósitos recibidos de varias cuentas seguidos inmediatamente de pagos realizados a servicios de financiación colectiva
  • Recepción de depósitos y cheques procedentes de usuarios anónimos y empresas extranjeras en cuentas personales seguida de transferencias de fondos a servicios de financiación colectiva

 

Es casi seguro que durante los próximos años, los servicios de financiación colectiva seguirán siendo una opción atractiva para los delincuentes que desean blanquear dinero. Las instituciones financieras deberían mantenerse alerta y tomar precauciones para detectar este tipo de actividad ilícita cuanto antes. La solución CaseWare de cumplimiento AML es una línea de defensa perfecta. Le invitamos a que vea nuestro vídeo para descubrir cómo nuestra solución le puede ayudar a proteger su organización.

 

Andrew Simpson cuenta con casi 20 años de experiencia en auditoría de sistemas de información y seguridad empresarial; específicamente en el análisis de datos, la investigación y el análisis forense de seguridad de la información. Es un colaborador habitual en diversas conferencias de auditoría y es reconocido en la profesión como experto en supervisión continua de controles y garantía de ingresos.