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La regla final de FinCEN sobre el blanqueo de capitales

 

La agencia Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha vuelto a poner de manifiesto la naturaleza cambiante de las normativas contra el blanqueo de capitales (AML) al publicar la regla final que modificará la Ley de Secreto Bancario (BSA). Esta regla codifica nuevos requisitos de debida diligencia con la clientela (CDD) que aclararán y consolidarán los requisitos previos de CDD para las instituciones afectadas: bancos, fondos mutuos, agentes de valores, corredores de futuros y agentes comerciales. La fecha límite para que las instituciones se ajusten a las disposiciones de las reglas finales (que entrarán en vigor el 11 de julio de 2016) es el 11 de mayo de 2018. De lo contrario, podrían recibir sanciones por incumplimiento.

 

Con el establecimiento de esta nueva regla, FinCEN pretende reforzar los puntos débiles de sus normativas acerca de la propiedad efectiva. Actualmente, las instituciones financieras no tienen que conocer o verificar la identidad de los propietarios o los controladores de las personas jurídicas que aceptan como clientes. Según FinCEN, esta laguna ha beneficiado a los delincuentes que desean ocultar las ganancias procedentes del delito para acceder al sistema financiero de manera anónima.

 

FinCEN sostiene que la CDD consta de cuatro componentes principales y que todos han pasado a ser requisitos del programa AML con la introducción de la regla final:

  1. Identificación y verificación de los clientes
  2. Identificación y verificación del beneficiario efectivo
  3. Comprensión de la naturaleza y el propósito de las relaciones con los clientes para desarrollar un perfil de riesgo de los clientes
  4. Supervisar de manera continua las operaciones para informar de transacciones sospechosas y, dependiendo del riesgo, mantener y actualizar la información de los clientes

 

¿Qué significa esto para las instituciones financieras afectadas? No cabe duda de que estos cambios supondrán un gasto de tiempo y recursos, ya que las organizaciones tendrán que familiarizarse con la nueva regla y las implicaciones que tiene para las empresas. Por ejemplo, tendrán que implementar o revisar formularios, políticas y procedimientos cuando sea necesario, actualizar los sistemas de adquisición y mantenimiento de clientes, proporcionar la formación adecuada a los empleados con respecto a la nueva regla e incorporar nuevas categorías en los sistemas de recolección de efectivo y de supervisión de transacciones.

 

De la misma forma, también se espera que la regla tenga consecuencias significativas para la economía. Según un análisis de FinCEN, la regla final podría tener un impacto sobre la economía de 100 millones de dólares o más al año. Para justificar este coste, FinCEN ha realizado un análisis detallado que determina los beneficios de la regla final. Su conclusión ha sido que la regla solo necesita reducir las actividades ilícitas en un 0,6 % para logar un beneficio neto positivo, aunque el Departamento del Tesoro de Estados Unidos está seguro de que los cambios producirán una reducción mucho mayor de estas actividades.

 

Para cumplir con la regla final, las instituciones financieras afectadas deben mostrar proactividad y llevar a cabo los pasos necesarios para cumplir con los requisitos AML. La solución CaseWare para cumplimiento AML ayuda a las instituciones financieras a cumplir con todos los requisitos de su programa de cumplimiento AML. Si desea obtener más información, descargue nuestro folleto AML o póngase en contacto con nosotros.

 

 

 

Andrew Simpson cuenta con casi 20 años de experiencia en auditoría de sistemas de información y seguridad empresarial; específicamente en el análisis de datos, la investigación y el análisis forense de seguridad de la información. Es un colaborador habitual en diversas conferencias de auditoría y es reconocido en la profesión como experto en supervisión continua de controles y garantía de ingresos.